Vuelve andacorre con nosotras

Ya podemos confirmar que tenemos fecha para la 6ª edición de nuestro querido «andacorre con nosotras». 4 de marzo 2023, ¡reservadla y marcad bien las agendas¡

Estad atentos que pronto abriremos inscripciones os esperamos a todos para disfrutar del ambiente único de «andacorre».

Contaremos con las 3 modalidades como es habitual, las carreras de 5Km y 10Km y la marcha de 5km y por supuesto no faltaran las carreras infantiles.

En breve os contamos más cosas

Otro maravilloso fin de semana

Este fin de semana ¿qué hemos hecho? Disfrutar como mejor sabemos, corriendo, corriendo por montaña y asfalto, cada uno con su propio reto o simplemente disfrutar sumado kilómetros, por ello una vez más ¡enhorabuena a todos por ir consiguiendo vuestras metas, incluso pódiums¡ pero si nos lo permitís este fin de semana merece una especial mención Mercedes, que ha hecho su primera carrera¡¡ ¡sí, su primera carrera chispas¡ y lo ha disfrutado tanto que nos lo cuenta ella misma, leed:

Mis primeros 5 KM

«¡Voy a disfrutar! Esto me repetía el pasado domingo antes de correr mis primeros 5 km. Llevaba años poniéndome excusas, la verdad, diciendo que no iba a poder, yo no valgo para esto, a mi edad….pero después de romper con todo eso, me deje llevar. No puedo negar que esos kilómetros venían acompañados de un poco de nerviosismo por mi debut en este mundillo y sobre todo porque no sabía cómo lo iba a hacer. Mi cabeza me repetía una y otra vez, no te puedes parar, ese era mi objetivo del domingo. Así que allí me presenté con muchas ganas de pasarlo bien, de ponerme a prueba a mí misma y de disfrutar! Y así fue!! Kilometro a kilómetro, lo hice!!No me lo podía creer, no me había parado y sobre todo el cuerpo me pedía seguir!! El ambiente y la compañía hicieron que lo viviese con mucha emoción. Nueva experiencia completada y preparada para el siguiente reto al que llegaré corriendo»

¡ENHORABUENA!

Mila y Richar en Iberika Trail Torrelaguna – Mar en el Trail del Cocido

¡Fin de semana a tope!

Buenos días,

Este fin de semana nuestros socios y amigos del club, han estado corriendo por asfalto y montaña, en la Iberika Trail de La Cabrera, en la Media Maratón de Bilbao y en la Media Maratón de Valencia ¡Enhorabuena a todos¡ y ¡Qué sigamos disfrutando igual¡

Richar en La Cabrera
Nuestra Mila en La Cabrera
Valentín y Josal en la Media nocturna de Bilbao
Mar en la Media de Valencia

Ibiza Media Maratón. Por Mila

Ibiiiiza, Ibiiiiza

Y todo empezó cuando mi hermana, tras ver pasar el maratón de Ibiza por delante de su casa, me dijo: “Mila, tendrías que venir a Ibiza a correr”.  Me puse a buscar y encontré que Ibiza Media Maratón tenía un perfil muy apetecible con una primera parte en bajadita de las que a mí me gustan y además en 2020 se celebraba en fin de semana de tres días. Y conseguí convencer a tres amigas, convirtiéndose en un plan perfecto para ir a Ibiza, correr y disfrutar de la isla esos días.

Hace ya dos años nos apuntamos, pero… llegó covid, confinamiento y carreras anuladas o con cambios de fecha. En este caso se trasladó de fecha por tres veces, con lo que cuando decidí sacar billete para Ibiza ni siquiera tenía claro que se fuera a celebrar… Pero llegó el día y allí estaba, muy bien acompañada por parte de mi familia, aunque al final sin mis compañeras de carrera.

Creo que nunca había ido sola a una carrera y hacía un calor matador pero ya solo quería empezar a correr y olvidar las dudas, los nervios que me habían atacado y hasta agobiado las últimas horas.  Solo había globos de 1:30 y 1:45, así que no iba a tener referencias, solo mi reloj al que no suelo hacer mucho caso, salvo para ver los km que me faltan, y mis sensaciones.  

Sonó un fuerte “pum” y empezamos a correr,  ya solo tenía que preocuparme de eso, correr y mantener ritmo bueno en el que me sintiera a gusto. Además los primeros km se suponía era todo bajada y podría disfrutar.  Pero no, el calor apretaba  y no me parecía tanta bajada como había visto en el perfil, era más bien sube y baja, supongo que más baja que sube pero el calor neutraliza las neuronas y yo no lo sentía así. Y aunque el entorno era realmente encantador y con bastantes árboles, que de vez en cuando arrojaban buenas sombras, me encontré buscando con ansia el primer avituallamiento del km 5 para poder ducharme a gusto con la botella de agua. ¡Qué bien me supo la que me eché por encima! todavía mejor que la poca que utilicé para refrescar la boca. Me reanimó para disfrutar de las maravillosas vistas hacia el mar que se acercaba y afrontar, ahora sí, una buena bajada de la que disfruté mogollón. Sabía que tras ella venía la cuesta más dura, que poco a poco se fue vislumbrando mientras se empezaba a oír los sonidos de una batucada allá arriba, y ciertamente también era más dura de lo esperado. Veía a gente que se paraba a andar, pero sabía que podía subirla corriendo, para ello había entrenado los meses anteriores. Y lo hice, llegando a la cúspide con los alegres sonidos de los tambores que me felicitaban por el esfuerzo realizado.

Aunque el calor se había moderado algo y la brisa marina intermitente ayudaba, me alegré enormemente de llegar al nuevo avituallamiento y poder ducharme con otra botella de agua. Era necesario refrescar el cuerpo para afrontar la segunda parte de la carrera, ahora en ese falso llano que al final cansa. Ya se veía gente que iba rebajando el ritmo pero yo me encontraba bien y sabía que podía mantenerlo.

La ruta se empieza a alejar del mar y el entorno es menos apetecible aunque también hay más edificaciones y más gente animando que te ayudan a continuar. Esta parte de la carrera era sin duda la menos bonita y motivadora, necesitaba ayuda para mantener ese buen ritmo que estaba llevando. Sabía que no me fallarían las piernas, ahora la carrera estaba en la cabeza, y tenía que buscarme motivación extra, así que empecé a dedicar km a la gente que quiero, que me quiere, a Juan que es de los que piensan que correr es de cobardes y sin embargo es capaz de acompañarme hasta Ibiza a una carrera, a Lucía, tan lejos y tan cerca, Álvaro, Íñigo, alegrándose de mis triunfos… También tenía que dedicarle algunos a mis queridas compis, Sonia, Jelen y Cris con quienes planeamos con ilusión este viaje, aunque la pandemia lo truncara… Y así animada con tantos pensamientos amables veo que voy dejando gente atrás, algunos que intentan seguirme cuando les alcanzo, pero o sus piernas ya han dado mucho de sí o la carrera de la cabeza les supera. Y entonces me doy cuenta que ya no debo tener mucha gente delante, porque había salido a buen ritmo dejando mucha gente atrás y, sobre todo en los últimos km, he adelantado a muchos corredores. El adelantamiento que más me hace sonreír es una joven que me había pasado en los primeros kms y a la que había seguido viendo durante la carrera, siempre un poco por delante;  según paso a su lado dice: “Ahí va, mira que lo pensé, que se me va a escapar esa señora”.  La animo a que siga conmigo pero parece que ya va con las fuerzas muy justas y también la dejo atrás.

Estoy ya muy cerca del puerto, ahora pienso que voy a llegar antes de lo esperado, y tal vez no haya llegado mi familia, estaba convencida que con el calor que hacía no tardaría menos de las dos horas. ¡Ojalá estén! me hace mucha ilusión que me esperen en meta, ¡y están! Me animan en los últimos metros, me emociono, estoy ya cansada y…¡no entiendo por qué me hacen dar esa última vueltecilla en lugar de entrar directamente a la meta! Pero llego, pego un brinco en meta,  estoy en la gloria, encantada con el tiempo que he hecho, orgullosa de la carrera realizada y…entonces  veo en las clasificaciones que soy la primera en mi categoría. ¡Voy a subir al podio en Ibiza!! Aunque para poder hacerlo tenemos que retrasar una hora ese spa que nos estaba esperando…

Iberika Trail San Agustín

El pasado 30 de mayo volvíamos a las carreras después de meses sin poder disfrutar de ellas, y qué mejor manera que en una de las carreras de casa, la Iberika Trail de San Agustín del Guadalix.

Tuvimos una gran representación tanto en la distancia corta como en la larga y disfrutamos de una mañana estupenda (aunque ciertamente calurosa) de trail.

Y para rematar, subimos al podio unas cuantas veces, así que poco más se puede pedir 😉

Andacorre con Nosotras 2021

¡Ya está en marcha la IV Edición de Andacorre con Nosotras, el proyecto solidario que organizamos cada año con motivo del Día de la Mujer.

Dadas las circunstancias, este año toca hacerlo de manera virtual, de manera que cada participante podrá realizar su recorrido donde quiera en el plazo del 6 al 14 de marzo para luego mandarlo de forma sencilla.

Andacorre con Nosotras es un proyecto 100% solidario y en esta ocasión toda la recaudación se destinará a la formación sanitaria de mujeres en situación de grave vulnerabilidad, en colaboración con la Fundación Mensajeros de la Paz del Padre Ángel.

Tienes toda la información e inscripciones en http://www.andacorre.com

Este año, Andacorre con Nosotras #MÁSQUENUNCA.

Maratón de Madrid

El pasado 27 de abril tenía lugar la maratón de Madrid, una de las carreras más emblemáticas y atractivas de nuestra ciudad. Y entre tantos miles de corredores, cómo no, había presencia de #Nosotras tanto en la Media como en la distancia reina, la Maratón.

Charo y Rosa nos cuentan su experiencia en la carrera.

Crónica de una maratón entrenada (Charo)

Suena el despertador. En la calle el sol empieza a despertarse. Hoy no habrá nubes que le impidan lucir todo el día. Soñé que se me olvidaba el dorsal en casa y me daba cuenta cuando empezaba la carrera; así que según termino de vestirme, me pongo el dorsal. No estoy nerviosa. Por ahora…

Vemos gente con la camiseta de la carrera por las calles de Madrid. El tren del metro está repleto de gente igualmente uniformada. Al llegar a la estación, el tren se vacía y cuesta andar por el andén. Buen ambiente.

En la calle nos juntamos con Rosa y Yolanda. Están nerviosas y expectantes. Es genial. La calle llena de corredores calentando, charlando o escuchando música. Al cabo de un rato, nos colocamos en nuestro cajón de salida. Cerca tenemos los globos de 4:00, los de 4:15 y los de 4:30. No me creo que después del tiempo entrenado ya sea el momento; estamos rodeadas de un montón de corredores y la adrenalina se me dispara: ¡ahora sí que mi pulso se acelera!

Pasamos por el arco de salida y activo el reloj que me informará sobre tiempo y distancia. Me doy cuenta casi al momento que nos hemos equivocado de cajón. Partimos demasiado atrás y toca adelantar corredores. Primer objetivo: no caerme. Difícil tarea debido a la cantidad de gente que me rodea.

Mi pulso baja. Ahora que ya he empezado estoy más tranquila. Disfruto del ambiente, la gente animando, los corredores hablando, se oyen algunas bromas… Llevo la mirada alta y las piernas ligeras. Me controlo mentalmente para no acelerarme ya que me encuentro demasiado bien, pero queda todo por correr.

La gente en los laterales nos anima. Muchos con el móvil en la mano nos graban. Se ven fotógrafos de vez en cuando dirigiendo sus objetivos hacia nosotros. Llegamos casi sin enterarnos hasta Plaza de Castilla. Los peatones que quieren cruzar la marea humana lo tienen difícil: algunos cruzan corriendo, otros se paran en medio; pero todos están a punto de recibir el impacto de alguno de nosotros. Ya han pasado 5km.

El giro de 180o se complica porque somos demasiados. Mi segundo objetivo, no pararme, se ve dificultado. Durante unos segundos, todos van andando y algunos se empujan. Aun así, troto casi en mi sitio avanzando poco a poco.

Giramos para Bravo Murillo y milagrosamente reconozco entre el público a un miembro del club Nosotras. Nos saludamos efusivamente. ¡Qué divertido!

Ahora toca cuesta abajo y me dejo ir. Me separo de Rosa porque necesito llevar mi ritmo y voy más rápida que ella en las bajadas. Ella sube más rápido que yo. A la larga, una cosa compensará a la otra.

Han pasado ya 10km y sigo disfrutando del ambiente; con la mirada alta no me doy cuenta que hay un agujero en la calzada y me tuerzo un tobillo. La corredora de atrás suelta un pequeño grito al verme casi caer. No me duele, pero me pregunto si mi tobillo se resentirá en los próximos 32km…

Estoy deseando separarme de los corredores de la media maratón porque seguimos corriendo sin el espacio adecuado. En un giro a la derecha, una corredora a mi lado no consigue evitar unos conos del suelo y, con un sonido seco, acaba en el suelo. Pasados un par de kilómetros más, otro corredor que iba buscando espacio por la acera, también cae.

El ambiente sigue siendo sensacional. En cada puente o paso subterráneo, el público nos anima. De vez en cuando hay un grupo que toca música en directo. También hay batucadas. Algunos grupos de corredores van hablando y haciendo bromas. Me entretienen y me hacen reír. Los peatones siguen buscando un hueco entre los corredores para cruzar; pero no lo encuentran. Un peatón se aventura a cruzar corriendo y está a punto de chocar con el corredor de mi derecha.

Por fin nos separamos de los de la media maratón. Ya no tengo que estar pendiente de esquivar corredores. Mis piernas siguen ligeras. No me duele nada, pero no ocurre igual a mi alrededor. Las patinadoras que llevan réflex y vaselina, de vez en cuando, dirigen su spray a los gemelos o los tobillos de algún corredor que lo solicita.

Kilómetro 23 y empiezo a notar que mis piernas no son lo que eran. Delante del Palacio Real no hay cordón que separe a los turistas de los corredores. Hay un tipo alto cruzando despacio por la línea de carrera y mirando a través de su teléfono móvil para hacer una foto. Calculo pasarle por detrás. Cuando estoy a dos pasos de él, me mira, se sorprende e intenta corregir su trayectoria. Es tarde. Me preparo para el impacto que, milagrosamente, no ocurre. Con el mismo aire que había tomado para el impacto, le suelto un improperio liberador.

Estamos bajando a la Casa de Campo. Mi tercer objetivo, no tener calambres, por ahora está controlado: en cada avituallamiento me esfuerzo por tomar agua, bebida isotónica y plátano. A estas alturas ya no me apetece, pero me obligo a hacerlo. Empiezo a fijarme que cada vez hay más corredores en los laterales que están estirando sus calambres. Algunos, sentados en el suelo, nos ven pasar. Se les ve agotados. La mitad de los corredores van andando. Mis piernas pesan más.

El público sigue animando y algunos me animan por mi apellido. No recordaba que aparece impreso en el dorsal. De vez en cuando choco las manos de los niños que nos ven pasar. Algunos son realmente pequeños y me hace gracia la cara con la que nos miran. Sonrío.

Kilómetro 33 y aquí vienen mis refuerzos. Delante del Parque de Atracciones me están esperando mi hija y una amiga. Ellas están frescas y empiezan corriendo a un ritmo más rápido que el mío. Bajan el ritmo y se impregnan del ambiente.

Llegamos a la cuesta para salir de la Casa de Campo. Será la primera de unas pocas más. En este punto, la carrera cambia para mí completamente: la gran mayoría de los corredores van andando y tengo que esquivarlos. Ahora comprendo lo que es ‘el muro’. Decido subir la cuesta como subo montañas y así evitar añadirme al paso del resto. Dejo de mirar a mi alrededor, me concentro en mí misma y miro justo delante de mis pies. Lo necesito para conseguir mi objetivo de no andar y llegar trotando. Las piernas pesan. En cada paso noto que los músculos que tiran de ellas a la altura de mis caderas son los que están peor. El trapecio izquierdo, al lado de mi cuello, está empezando a bloquearse. Me cuesta girar la cabeza hacia los lados.

Relajo un poco los brazos y tomo aire. Me concentro en la respiración. No sé cuántos kilómetros me quedan y prefiero no saberlo. Pasamos por debajo de la puerta que indica ‘Salta el muro’. Eso me anima. A pesar de mi lento trote, sigo adelantado a corredores que van andando. Otros corren a ratos y a ratos andan.

Por primera vez, miro el reloj. Me indica que faltan 2km y pico. Lo digo en alto, pero el corredor de atrás me corrige y me indica que faltan 4km. Miro el punto kilométrico de la carrera y compruebo que, para mi desgracia, faltan 4km.

Decido que mi reloj no me cae bien.

Lo que queda equivale a diez vueltas en la pista de entrenamiento. Es poco. Las fuerzas escasean, aunque mentalmente estoy bien. Mi cuerpo dice párate; mi mente dice ‘da un paso más’ y después del dado, ‘da un paso más’… Por suerte, gana mi mente en cada paso: ahora estoy segura que llegaré a meta.

Último avituallamiento. Tomo el plátano, pero a estas alturas ya noto el estómago sucio y me apetece menos que nunca comer algo; aun así, me lo como.

No me he dado cuenta que he llegado a la última curva y veo la meta. Mi hija y mi amiga me dejan.

Las vallas laterales impiden que el público invada el espacio. Están animando y aplaudiendo a los que pasamos. Se me hace un nudo en la garganta cuando piso la alfombra roja; pero al levantar la vista y ver que hay una nube de fotógrafos que nos señalan con sus objetivos, me repongo, sonrío y saludo. No quiero salir con mala cara.

Cruzo la meta y me paro. Mi reloj indica más de 43km… ya no me cae tan mal: es posible que esquivar corredores y no poder ajustarme en las curvas haya sumado metros.

Llego a la conclusión que los tres primeros diezmiles se hacen porque puedes y el último, porque quieres. Es una experiencia de vida muy recomendable.

Al día siguiente no tendré agujetas, lo que me indicará que Lupe me ha preparado fenomenal.

Gracias.

Crónica del Maratón (Rosa)

Aunque he estado entrenando los últimos 4 meses me reservé hasta el último día para hacer la inscripción. Puede pasar de todo… De hecho una caída con la bici un mes antes casi me deja en la estacada.

El lunes me di un masaje de descarga con mi fisio lo cual me dejó mi cuerpo perfecto para correr. El día de la maratón me levanté temprano por la mañana para desayunar bien… Lo de siempre, no hay que probar nada nuevo ese día: fruta, café con leche, miel y galletas…. Los nervios que tenía se fueron al estómago y por más que me relaje vomité todo el desayuno. Más nervios aún… Puf que horror… y ahora se me rompe la pestaña del pulsómetro… Es lo que hay…. a correr.

Quedé con Charo y Yolanda, nervios, risas, fotos y al cajón de salida. Ambientazo!! Me tomé un dátil para evitar salir con el estómago vacío y en el primer avituallamiento me hidraté bien.

Había muchísima gente ya que habíamos salido junto a la media maratón, 6 kms de subida hasta las 4 torres que se me pasaron rapidísimo, esquivando continuamente gente sin poder coger buen ritmo. Desde ahí Charo y yo empezamos a respirar y coger sitio en la bajada de Bravo Murillo, vi que aumentaba el ritmo y le dije que yo seguiría a 6′ que aún quedaban muchos kms.

Fuimos cerca hasta que me rallé con el pulsómetro y en el siguiente avituallamiento paré a colocarlo… Seguía rallada, paré un par de veces porque me molestaba, al final me dije ‘o pasas del pulsómetro o te cargas la carrera.’..

Después de correr por varias calles del barrio de Salamanca a partir de ahí se desviaron los corredores de la media maratón y empezaba lo bueno… Muchos huecos. Cruzamos el puente de Jorge Juan y ahí entramos en un bucle sube y baja por Chamberí, San Bernardo y de ahí a Gran Vía subiendo hasta Callao. Según bajaba Preciados se me pusieron los pelos de punta de todo el público animando y haciendo pasillo, el paso por la Puerta del Sol es único… Bajamos Mayor hasta llegar a otro punto único, el Palacio de Oriente. En la bajada a Pza España me molesta la rodilla y no corría cómoda, aquí hemos venido a sufrir… Hay que acabar… Subida calle Ferraz se hace bola…

Después bajamos hacia Pintor Rosales y… He bebido tanto que no puedo aguantarme más… Qué fácil lo tienen los chicos… bajada Parque del Oeste. Miro y busco un árbol… Un coche… Una Tapia… Un arbusto y ahí me quedé tan a gusto!!!

En los avituallamientos comía plátanos y dátiles y mucha agua. Casi llegando a Príncipe Pío ya me empiezan a fallar las caderas, a partir de ahí pensaba que me acompañaría un amigo… No estaba.. bajada hacia Puente del Rey… Mis caderas qué horror…

Llegada a Casa de Campo y sigo sin encontrar a nadie que me acompañe… Me vengo un poco abajo, paro, qué horror, quedan 12kms!! Y de repente escucho «vamos Rosa»!! mi compañera del Tsf, Sofía… me dije no me puede ver parada… Para mí verla fue un regalazo enorme que me dio suficientes fuerzas para decirme «has venido a acabar.’ Miré mi reloj, 6’30», pues no voy tan mal… Vi que podía seguir así sufriendo un poco…

Otro avituallamiento.. más plátanos, mucha gente parada recibiendo asistencia, ambulancias… daban ganas de parar… Llegamos a la Glorieta de Embajadores… De lejos se ve Atocha… Me empiezo a emocionar… faltan 2kms.

Me digo ‘me sacarán alguna foto haciendo pucheros’… Qué largo se hizo hasta llegar a Atocha…. Desde ahí a meta se veía muy cerca. 400 mtr. se hicieron eternos, pero fueron tantas las sensaciones de felicidad…

Aún no me creo haber acabado la maratón de Madrid, un sueño. Siempre la veía como espectadora o acompañando a algún amigo. De las pruebas más duras que hecho. Más que la Transvulcania… Más que cualquier travesía de aguas abiertas. Me siento enérgica! O como yo digo, eléctrica!

Muy feliz, gracias a tod@s mis compañeras del club #Nosotras y Lupe nuestra entrenadora, han sido 4 meses duros pero con muy buena compañía y sensaciones. En las tiradas largas con Charo lo hemos pasado grande!!

Pensando en un próximo reto….

Adopta y Corre

Nutrida representación de #Nosotras el pasado 31 de marzo en una nueva edición de la carrera Adopta y Corre de Venturada. Carrera bien organizada, con muy buen ambiente y sobre todo centrada en la adopción de perretes.

Con representación en todas las distancias (andarines, cross 9k y trail 21k) pasamos una gran mañana corriendo por una buena causa.

Y con un par de podios de Diego y Alberto, ¡enhorabuena!

 

Andacorre con Nosotras 2019, ¡muchas gracias!

El pasado sábado 9 de marzo, las personas que conformamos este Club, vivimos una experiencia emocionante e ilusionante, AndaCorre con Nosotras 2019.

Emocionante porque tuvimos la oportunidad de disfrutar creando y siendo partícipes de un evento en el que se derrocharon emociones. Cientos, miles de personas unidas para realizar deporte, esencia de nuestro club, y además unidas en la ayuda y la colaboración. Y ambas cosas, la práctica deportiva, que además se realiza en compañía de quienes están en una misma sintonía, junto con la generosidad por ayudar a los que menos tienen, produce un efecto de emoción en grado superlativo, de un absoluto bienestar, de dicha, de satisfacción plena.

AndaCorre con Nosotras es además un proyecto ilusionante, porque nace de los sueños, las ganas de hacer cosas buenas, la hermandad que las personas de este grupo sienten entre ellas, el no querer ser indiferentes, el querer aportar riqueza a nuestros días. Las ilusiones son el motor de la vida, nada se mueve si no hay ilusión, y toda la motivación viene gracias a ellas. En el Club Deportivo Nosotras, tenemos muchas y mucha capacidad para llevarlas a cabo.

El día 9 de marzo de 2019 demostramos una vez más que sabemos y podemos hacer cosas muy bonitas, extraordinarias, que mueven a la gente en una dirección buena, que sacan lo mejor de todos nosotros, alegría, generosidad, compañerismo, solidaridad, buenos ejemplos para los pequeños….

Gracias Club Deportivo Nosotras, a cada uno de todos vosotros por ser así, todos los días del año, en cada momento que compartimos juntos. Que no decaiga nunca el espíritu Nosotras y que sigamos generando muchas emociones e ilusiones.

Lupe Rodríguez.