¡Andacorre mil gracias!

Este fin de semana hemos vuelto a visitar al Padre Ángel, para hacer entrega de los 11.768€ que recaudamos en nuestra carrera solidaria “andacorre con nosotras” para la Escuela de La Paz en Cotonou (Benin) a través de la Fundación Mensajeros de la Paz, por ello queremos daros las gracias de nuevo por vuestra participación y colaboración.

MIL GRACIAS

Ahhhhhh y estad atentos que en breve tendréis noticias de la 6ª edición

¿Petrobolas?

¡Hola compañeros de fatigas!

Ahora que estoy lesionada y dispongo de más tiempo, me gustaría compartir con vosotros unas recetillas fit.

Nuestros entrenos y carreras tienen que ir de la mano de una buena alimentación, o por lo menos intentarlo.

Yo tengo temporadas que lo consigo y otras no tanto, pero lo que sí tengo, son cientos de recetas y personas que sigo en redes compartiendo sus delicias.

Así que un día decidí preparar unas barritas energéticas para mis salidas de montaña, que resultaron ser bolas, más tarde conocidas como «petrobolas”, me apellido Petrova + bolas = «petrobolas» jeje

Os comparto dos recetas de “bolitas” son dos variedades por si os apetece hacerlas en alguna ocasión para estar fuertes.

Las recetas son de IG de una compañera corredora (creo que es más cocinera que corredora) y yo las adapté a mis posibilidades e ingredientes.

Lo primero importante, es tener un buen procesador para picar los frutos secos, pero como yo no dispongo de un artilugio así, me las ingenié con unas cuchillas de otro cacharro y me puse manos a la obra. Os cuento:

Petrobolas de albaricoque y coco

Ingredientes:

1 ½ taza de orejones de albaricoque deshidratados

½ taza uvas pasas

¼ de taza de almendras

¼ taza de nueces

1/2 cucharadita de canela

1 cucharadita de esencia vainilla

3 cucharadas de coco rallado deshidratado

Preparación

Añadir todo a un procesador de alimentos, picadora, o lo que tengas, menos la esencia vainilla, y lo mezclamos todo bien, una vez lo tenemos mezclado, añadimos la esencia de vainilla y se va formando una masa manejable, con la que hacemos las bolitas, con forma de forma de trufa

Petrobolas de frutos secos y naranja

Básicamente iguales a las anteriores pero con solo 3 ingredientes:

100 gr de frutos secos al gusto, 2 dátiles medhool y ralladura de naranja

Igual, lo mezclamos todo en la licuadora, cuando lo tengamos hacemos las bolitas, y las llevamos a la nevera al menos 10 minutos, y ya estarían listas para darnos energía ¿fácil verdad?

Por último las envolví en papel film, una a una (eran petrobolas, no bolitas) para compartir con los compis y poder llevarlas en las mochilas.

¡Mil gracias Petrova¡ por compartir, esperamos que las hagáis y nos contéis que tal las sensaciones con las super PETROBOLAS ¡energía asegurada¡

¡MIL GRACIAS!

Esta semana, hemos entregado las camisetas que hemos recogido durante todo el mes de octubre para uno de los proyectos que lleva a cabo la Fundación Verón, concretamente para la Escuela del Vidrio.

Solo podemos agradecer una vez más, la solidaridad de nuestros socios y amigos por la colaboración en este bonito proyecto, ¡gracias!

Maratón de Valencia, la otra maratón. Por Virginia

Quién me iba a decir a mi que tras ese regalo envenenado que le hicimos a mi queridísimo marido iba a haber una experiencia tan intensa también para nosotros.

Cuando recibió el regalo ….puso una media mueca y dijo “je je”. Cuando hablo con Lupe sobre los entrenos le dio una especie de risa floja, tipo “JA”…y ya puestos en harina… la actitud fue la del “pa-pa-pa” incansable hasta el día de la carrera.

Y así nos plantamos en Valencia. Los cuatro, tres con una sola misión, que el cuarto llegará tranquilo a su día. Sábado a la feria del corredor, comida, siesta y paseo tranquilo a merendar y cenar…pasta. A la tarde Josal prepara con mucho mimo todo lo que va a llevar la mañana siguiente, buscando la foto perfecta de la equipación completa; Mientras yo dedico un buen rato a preparar mi objetivo: seguirle en su recorrido, verle el mayor número de veces y llegar a tiempo a la meta. Para ello marco el recorrido íntegro sobre un plano turístico, señalando los puntos clave, las paradas de metro, etc, porque si si…mucha App pero donde esté un buen plano que se quite lo demás…

Llega el día, acompaño a Josal en su desayuno, estoy nerviosa, despierto a los niños para que le den un beso porque así me lo pidieron la noche anterior. Josal parte a su salida y comienza nuestra propia maratón, niños arriba, se visten y les acompaño a desayunar…pero bien sabéis que los chavales y la prisa no son buenos compañeros…así que toca tirar de ellos.

Salimos y nos dirigimos a la salida, hay que caminar unos 20 minutos, hemos salido tarde así que a ver si lo conseguimos en 15…llegamos 10 minutos antes de su salida, dudamos, habrá salido? “Que no chicos que estas cosas están muy cronometradas, que sale a las 9:00 h” Escuchamos a Nino Bravo, sonrió, a Josal le encanta. La app reza algo así como “Jose Alberto espera el disparo de comienzo de la maratón”… No hemos llegado a tiempo a situarnos todo lo cerca que queremos, pero nos subimos a una valla lo suficientemente alejados para tener perspectiva y poder ir desgranando uno a uno cada corredor hasta verle… por fin le vemos…..y gritamos, gritamos más y más hasta que nos oye, se gira!!!! Y subidón!!!! Empezamos a correr en paralelo hasta que le perdemos de vista.

“Chicos! Al Km 11!” Subimos, ligeros. Los niños controlan en la App cada distancia que recorre papa. Yo con mi plano. Vamos con tiempo pero no por ello no dejamos de ir ligeritos… no vaya a ser que no le veamos!!!

Km 11, esperamos, hay que cruzar una línea de runners para verle más cerca, pero ni me atrevo, no vaya a ser que la liemos. La app nos anuncia su llegada, al fin le vemos…contento!!!! Y con buen ritmo, y con esa pose tan buena que lleva…Se va. Ahora toca esperar al Km 18, hace frío y vamos moviéndonos al son de un rayito de sol. Entre tanto seguimos los comentarios del grupo, atendemos las consultas de Lupe.

“Por donde va chicos??? “ “Se acerca mami se acerca…” y le volvemos a ver paso firme, concentrado, contento de vernos…chocamos y se aleja de nuevo.

A por el siguiente objetivo! Km 28. Esta vez toca caminar ligeros, corremos, trotamos los tres, es nuestra propia maratón, tenemos que llegar al Km 28…. no conocemos Valencia, bendito plano!!!! Rodeamos el Mestalla, cruzamos por dos veces el recorrido de la maratón, cruzamos un puente y por fin llegamos al punto deseado. Irene se prepara, se pone cómoda, lo organizamos todo y nos ponemos a esperar.

A diferencia de los otros puntos, en este punto ya se empieza a ver gente que empieza a flojear, algunos, pocos, empiezan a caminar…. se acerca el Muro… (pienso yo).

Es increíble la de gente que vemos pasar, me apetece instaurar el Oso Ondo de la Behobia y jalear a cada uno con su nombre, no lo hago, a cambio aplaudo a cada uno que pasa. Cada uno corre a su manera, pocos corren como nos dice Lupe, unos con los brazos caídos, cabezas gachas, brazos cruzados, skipin…poco, atléticos, poco atléticos, altos, bajos, de todas nacionalidades, mayores, jóvenes..un mar de personajes..: y …..Andrew me anuncia “ya viene!!!!!” Irene se prepara y sin más se va con el…..nos vemos en el 35!!!!

Siguiente!!! “Andrew nos toca correr”; En lo que ellos hacen 7km, nosotros tenemos que coger el metro, está cerca, salimos corriendo… llegamos al metro… pagamos, bajamos al andén y vaya suerte ahí está el tren parado esperándonos…y parado…demasiado parado….no se mueve…anuncian que hay problemas técnicos…Andrés y yo nos miramos… que mala suerte…no vamos a llegar a por Irene… le cuento mi vida a una pasajera..”de que otra forma puedo llegar?”…imposible no hay otra manera, estamos lejos para ir andando…Andrew controlando la app, “mamá van por el 32”…..El tren por fin arranca!!!! Creo que aún podemos llegar… son cinco paradas, lo podemos conseguir…. y lo conseguimos! corriendo llegamos un par de minutos después de Irene al punto en que habíamos quedado. Ya estamos otra vez los tres…

Y ahora a por el último objetivo, llegar a la meta. Confieso que ya lo veía complicado, pero había que intentarlo. Volvemos al metro….esta vez está parado, parado de verdad, no viene..nos sentamos en el andén cada uno con su móvil como si no pasara nada… Andrés con la app… Irene con sus vídeos.. hasta que me dice, “mamá vámonos, no aguanto parada”… Salimos fuera. Esta lejísimos para ir andando, que impotencia. Vemos un taxi, me acerco y le digo…”necesito llegar a la meta”….”a ver qué podemos hacer” dice el taxista. Y para allá que nos vamos.

Como era de esperar, cogimos buen atasco. Fuimos en paralelo por varios tramos de la maratón, muchísima gente caminando, es la recta final y se ve que les flaquean las fuerzas. Nos pasamos mucho tiempo parados, estamos muy lejos para ir andando. Andrés con la app..”mamá, papá está llegando”… “papa ha llegado!!

Se me saltan las lagrimas, el taxista…con cara de circunstancias también… Irene triste..: con lo que nos lo habíamos currado!!!! Josal salió sin móvil para ir ligero. No podemos ni avisarle. Vamos tarde, muy tarde. Por fin se descongestiona el tráfico y el taxi vuela hacia la cuidad de las artes… llegamos, en taxista se disculpa (a cambio de 25€, je) y le digo que no se preocupe, que era misión imposible.

Salimos, corremos, no le encontramos, es un enjambre de runners!!!! Subimos bajamos y por fin nos vemos, nos fundimos en un abrazo…..a nosotras se nos saltan las lagrimas, esta feliz, cansado, las caderas dice…pero feliz con su medalla grabada. Y nosotros orgullosos de él!!

Reto conseguido!!!

Emocionante recordarlo!!!! Es la otra maratón para acompañantes valientes, que hay muchos en este grupo, claro que si!!!! Alguien se apunta al 2020???

Maratón de Valencia, por Josal

Quién me iba a decir que detrás de ese regalo «envenenado» de mi queridísima esposa aquel 13 de mayo iba a estar una de las experiencias deportivas mas fuertes que jamás había vivido, pero así fue. Aquel día empezó todo. Lo primero era prepararlo lo mejor posible para hacer un papel digno y disfrutarlo, y para eso no podría estar en mejores manos que en las de Lupe. Gracias a las dos por hacer posible que viviera lo que os voy a contar lo mejor posible.
Después del viaje del viernes, y de recoger el dorsal y la bolsa del corredor el sábado, impresionante la feria en la Cuidad de las Artes y las Ciencias, nos plantamos en el domingo, día de la carrera. Despertador a las 6 de la mañana y bajada a desayunar tempranito para no tener problemas. 
El primero de los problemas, cola para desayunar en el Hotel, A LAS 6 DE LA MAÑANA !!!!!!, os podéis imaginar que todos los que estábamos allí éramos chalaos que iban a correr a las 8 y media, así que esperar la cola y luego meternos un buen desayuno entre pecho y espalda. Virgi estuvo conmigo como una jabata a esa hora para desayunar conmigo y así apaciguar un poco mis nervios.
Después del desayuno parto hacia la salida de la maratón, el paseíto solo hasta el cajón de salida me vino de perlas para pensar en mis cosas y concentrarme solo un poco.
Una vez que estas en las inmediaciones de la salida todo empieza a acelerarse, gente calentando, megafonía a tope, fotos, risas, y ya dentro en tu cajón empiezas a oír como se van dando salida a los cajones rápidos, música, pálpitos de corazón, cuenta atrás, y por fin el temazo con el que se da la salida a cada uno de los cajones de la maratón de Valencia, LIBRE de Nino Bravo. Los pelos como escarpias. Por fin llega el turno de mi cajón y arrancamos, en las primeras zancadas oigo gritos de «Papiiiiii, Papiiiiii, miro….., y si, son ellos, ahí están los tres mosqueteros de mi familia dándome los primeros ánimos, subidón total !!!!!!, no los volvería a ver hasta el kilómetro 11, como habíamos planeado.
Ya metido en la carrera me propongo encontrar un ritmo cómodo que me permita llegar hasta el kilómetro 30 aproximadamente sin mucho desgaste, y lo encuentro, voy a ir a 5’40» mas o menos, decidido, voy muy cómodo. En el kilómetro 5 alcanzo a las liebre de 4’15», no se cansan de dar ánimos a todos diciendo que solo quedaban  35 kilómetros, que los dos últimos kilómetros no contaban. Y yo pensando «cuando llegue yo al 39 te voy a decir a ti si sobran o no, resalao», pero yo a lo mío, a mi ritmo, y a pasar kilómetros.
Pronto llega el 11, voy fenomenal, no noto nada, pienso que parece mentira que sea capaz de correr 11 kilómetros y estar tan fresco, veo otra vez a la family,, otra vez subidón total, hasta el 18 no volveremos a vernos, pero el ambiente es alucinante, gente por todos lados, fallas, batukadas, megafonía, de todo para hacer que los kilómetros no te pesen, y vaya si lo consiguen.
Sigo manteniendo mi ritmo constante solo variándolo en las zonas de avituallamiento, pero ya habría tiempo de cuadrarlo al final. Mientras sigo recibiendo ánimos de todo el mundo que esta viendo la carrera, llego al kilómetro 18, otro saludin a la familia, esta vez no nos veríamos hasta el 28, con sorpresa incluida. Llego al kilómetro 20, todo va estupendamente, media maratón, sigo con mi ritmo, no noto dolores, ni agotamiento, ni nada, voy muy bien. En el punto kilométrico de la media maratón la organización tiene montado un buen tinglao, música, megafonía, increíble, te dan fuerzas para seguir, sin ninguna duda. Toca meterse un gel entre pecho y espalda, tanto la bebida como los geles los voy tomando a rajatabla según lo planeado, y creo que es una de las mejores cosas que he podido hacer, aunque no tenga sed, bebo, aunque esté bien, gel y sales minerales.
Llego al kilómetro 28, por fin!!!!!!, allí me está esperando la familia otra vez, pero esta es diferente, porque Irenita se va a meter a correr conmigo, hasta el kilómetro 35 nada menos, y allí esta, preparada, totalmente equipada, y sale corriendo y se pone a mi vera, «que tal, papi??, vas muy bien, te veo muy bien». Que momento ese .Corremos juntos por todo el centro de Valencia, lleno de edificios monumentales y con gente animando desde todos los lados, hasta desde los balcones. Y llega el kilómetro 31, y allí hay otro tipo que me está esperando, ya me lo habían dicho, EL TÍO DEL MAZO. Pero no me pilla demasiado, una sensación rara, no te duele nada, de pulsaciones voy perfecto, pero en las piernas notas como si hubieses pisado un chicle de 5 kilos con cada pie, pero no importa, porque sé que voy bien y además porque voy con Irene, que está aguantando como una gigante. Pronto llega el 35 y me despido de ella hasta la llegada, me quedan 7 kilómetros para dar todo lo que tenga dentro, y a por ello voy.
Y llega el kilómetro 38, la zona empieza a estar vallada, la gente se agolpa a ambos lados de las calles, gente en los balcones, en las terrazas de los edificios, en los puentes, gente absolutamente por todos los sitios animando, ves miles de manitas pequeñas que se asoman entre las vallas para que les choques los cinco mientras corres, y se me viene a la cabeza los que me dijo hace ya tres horas la liebre de las 4h15″….»los últimos dos kilómetros no cuentan»…., y ahora lo entiendo, no te cuesta nada correr, la gente te empuja, y ahí es cuando sabes que lo vas ha terminar pase lo que pase, pero es que aún queda lo mejor. Giro a la izquierda y entras en la zona de empedrado de la Ciudad de las Artes y las ciencias, gente animando por todos lados, arriba, abajo, a un lado y a otro, es una pasada, PERO ES QUE AUN QUEDA LO MEJOR!!!!!. Cartelón diciendo que solo quedan 700 metros, 500 metros, 200 metros, giro a la derecha y……..AHÍ ESTA!!!!!!!, la pasarela azul del maratón de Valencia. Y cuando la pisas sabes que el objetivo era este, llegar a pisar esta pasarela, porque es mágica, cada pisada te impulsa hacia arriba como si en lugar de correr saltaras, es como tener un muelle en los pies, gradas a los dos lados llenas de gente, toda la Ciudad de las Artes llena de gente animando, con esos edificios blancos majestuosos, ya esta hecho, y cuando me acerco a la meta solo puedo dar un grito como si me hubieran pisado un juanete, pero de felicidad, VAMOOOOOOOOOOOOOOS!!!!!!!, y cruzas la meta.
Cuando paro es cuando soy consciente del esfuerzo realizado, casi no sé andar, pero es lo mismo, me da igual, que me quiten lo bailao. Te emocionas, se te saltan las lagrimas, te acuerdas de mucha gente, y piensas….»a esta carrera tengo que volver con mas valientes….».
Así que…. se buscan valientes para 2020, quién se apunta????

Behobia – San Sebastián (por Jose)

Ha sido una carrera inolvidable.

Por el recorrido, por el entorno, por la gente, por la lluvia, el aire y el granizo… espectáculo desde que tomas el tren hasta que llegas a la linea de salida, lluvia torrencial, música, información por los altavoces de lo que ocurría en linea de salida en la orilla opuesta. Una fiesta.

Luego en la carrera momentos muy emocionantes, mucha gente participando, aplaudiendo y animando. Pero había que llegar a meta lo mejor posible, km a km, dejando fuerzas para lo que iba quedando. Cuestas más o menos largas y empinadas, siempre con gente animando, y hacia abajo tomando aire para la siguiente cuesta. Y así, km a km, disfrutando o penando cada paso, a veces con alguna lágrima que se mezclaba con las gotas de lluvia, llegábamos a la meta. Al límite, emocionados y agradeciendo los últimos ánimos traspasamos los 20 km.

Hemos llegado, objetivo conseguido, disfrutado y sufrido.

¡! Hasta la próxima B/SS !¡

Behobia – San Sebastián (por Hortensia)

Anoche cuando llegué a casa y estaba contando a mi familia lo feliz que estaba después de este finde, me sentí con ganas de compartir mi experiencia, así como vosotros lo estábais y estáis haciendo en vuestros mensajes de WSP. Porque para mí ha sido la mejor carrera que he corrido. No por el tiempo que he hecho (que también) pero sobre todo por las sensaciones de la carrera, que empezaba con unas expectativas tan malas; por el mal tiempo, pasar frío, esperar demasiado a la intemperie…..y ya de últimas… la novatada de las camisetas de la carrera, que al parecer «alguno» decía que no se deben de estrenar antes de la carrera😱….. eso ya me ha dejó  descolocada del todo. Finalmente ha sido una gozada de carrera, ni la lluvia nos ha impedido disfrutar del recorrido y de la gente que animaba, muyyyyy buenas sensaciones.

Compañeras de viaje, ahora os conozco un poco mejor y os aprecio más, muchas horas juntas y muchos temas hablados…. Nos ha faltado tiempo y todo ¡!. Carolina, que ha sumado en nuestra habitación, igualmente un placer, esas conversaciones nocturnas y muchas risas de madrugada con las preocupaciones de Yolanda. 

Gracias a los organizadores, el albergue, la cena del viernes, los pintxos del sábado, por estar pendientes de las despistadas del grupo, que nos perdemos por cada esquina. Me he reído TANTO!!!  Richar, gracias por ir de avanzadilla e informarnos del camino, el tiempo y muchos otros detalles de ayuda. Alex y Lupe también pendientes del rebaño en todo momento. Jon y Jelen!!! Que yo buscaba a una pedazo de rubia y un tío muy alto para que me hicieran la foto… casi se me pasa… la rubia iba tapada hasta las cejas y el tío alto estaba sentado en el bordillo. Gracias por las fotos y la guía completa de qué hacer en Gipuzkoa (me llevé las planchas del pelo). Josal, «Más por menos…», no llegamos a tiempo, lo dejamos para el año que viene, por que volveremos, no??

Por último, no me puedo ni quiero olvidar de Carmen, que finalmente no ha podido correr pero que estaba en todos nuestros corazones. Sé que habrá otras carreras y ahí estará ella con su fuerza,su alegría y positividad. Mucho ánimo compañera. 

Gracias gran grupo, gente bonita, generosa, marchosa, un honor pertenecer al grupo. 

Por cierto, la camiseta no roza y no dio mala suerte ¡! No obstante, aceptamos los consejos tan valiosos de los profesionales del running. MUCHAS GRACIAS ¡!!

Hasta la próxima.

La Behobia ya está aquí…

A escasos cinco días de nuestra masiva participación en la Behobia, nuestra grandísima Carmen nos manda estas palabras…

Chic@s,

Hoy (por el domingo 3), que hemos corrido nuestro último entreno de esta Behobia, es el momento de deciros lo feliz que me he sentido participando en este  proyecto ilusionante.

Hace años oí hablar de esta carrera y desde entonces siempre soñé que algún día me gustaría correrla rodeada de amigos y con buena sintonía, así que cuando empezamos a hablar de este tema me apunté sin dudarlo a sabiendas de que no estaba ni mucho menos preparada, pero no me importaba, con hacer 5 km + la fiesta y los Pintxos, me daba por contenta!!

Afortunadamente no sabia en la que me metía!!, porque en ese momento aparecieron las encantadoras Behobia C, que me invitaron a entrenar con ellas y todo dio un vuelco, su tesón, su entusiasmo y su rigor me han acompañado y motivado durante este tiempo y lo que podía haber sido un ladrillo se ha convertido en un tiempo precioso que me ha servido para avanzar tanto física y mentalmente como no me podía imaginar, nunca me había visto levantándome un finde a las 6 de la mañana y tan contenta.

También se lo quiero agradecer a Lupe porque gracias a como nos prepara yo he llegado hasta aquí en las mejores condiciones, a Jose que me ha acompañado incansable y al resto de compañeros que tanto me animáis y con quien tan a gusto me encuentro.

Terminaré la carrera siempre que la esté disfrutando, porque lo que tengo claro, que este momento es el comienzo de otras muchas para las que cada vez estaré mejor preparada, porque pienso seguir adelante.

Os quiero.

X Carrera Popular de El Berrueco

El pasado 20 de octubre y como ya viene siendo tradición, nos juntamos un buen número de corredoras y corredores del Club para participar en la Carrera Popular de El Berrueco, una carrera divertida y rápida a la que le tenemos cariño después de varios años corriéndola y «acaparando» unos cuantos podios. Y este año no podía ser menos, hubo que subir un par de veces gracias a Lucía y Cris Saavedra, ¡enhorabuena!

Y hablando de Cris Saavedra, esta es su crónica de la carrera.

Y yo que hago aquí….

Esta era la frase que me retumbaba en la cabeza mientras estaba subida en el pódium de la tercera posición de veterana femenino, de la X carrera de El Berrueco.

Aunque es algo anecdótico, me produjo satisfacción, motivación y también un poco de vergüencilla que provoca el protagonismo de ser el centro de las miradas durante unos minutos.

Es curioso porque este mismo pensamiento es el que tenía en mis primeras carreras, me preguntaba… ¿pero qué necesidad tengo yo de esto?, ¿qué hago yo aquí?… Pero poco a poco, este pensamiento fue cediendo, dando paso a sensaciones muy gratificantes,  al premio interno al esfuerzo personal, permitiéndome disfrutar del momento. Los pensamientos también se entrenan y esto también se aprende haciendo deporte; luego es posible aplicarlo al resto de la vida.

Hace ya algunos años que empecé a correr, con bastante esfuerzo, convencida de que era la mejor forma de ganarle la batalla al tiempo. Creo firmemente que el deporte aporta calidad de vida. La mejora de condición física es casi obvia, pero el beneficio psicológico que aporta no siempre es conocido y valorado como se merece.

Podría lloriquear un poco contándoos lo dura que es la vida, con grandes madrugones, trayectos con atascos, trabajo intenso, cocina, casa….bla bla bla, pero lo cierto es que doy gracias cada día por tener el entusiasmo necesario para afrontar los diferentes retos que se van presentando. Y una gran parte de esta fuerza se debe a los momentos que he conseguido reservar para mí. Y es que correr es para mí.

Cada entreno, ver a mis compis, comenzar cansada y terminar feliz, la foto con todos al finalizar, las risas en los descansos entre series, compartir nuestras historias en los calentamientos, madrugar cada sábado y domingo para salir a entrenar, los desayunos o aperitivos post entrenos, …. no me lo perdería por nada. Todo esto une, cura, impulsa el crecimiento de grupo e individual, es un motor más potente cada día. Por todo esto me gusta mi club, mi entrenadora, mis amigos y amigas, cada momento vivido y cada kilómetro corrido.

Tengo un especial cariño por esta carrera, quizás una de las más bonitas que he hecho, con unos paisajes espectaculares que inspiran tras cada curva. El  año pasado fui acompañada de una buena amiga todo el trayecto, Cristina, transmitiéndonos fuerzas la una a la otra; quizás por aquellas sensaciones tan agradables este año tenía tantas ganas de repetir este precioso recorrido.

Ahora a seguir trabajando y disfrutando…. que es a lo que venimos 😉