Quién me iba a decir a mi que tras ese regalo envenenado que le hicimos a mi queridísimo marido iba a haber una experiencia tan intensa también para nosotros.
Cuando recibió el regalo ….puso una media mueca y dijo “je je”. Cuando hablo con Lupe sobre los entrenos le dio una especie de risa floja, tipo “JA”…y ya puestos en harina… la actitud fue la del “pa-pa-pa” incansable hasta el día de la carrera.
Y así nos plantamos en Valencia. Los cuatro, tres con una sola misión, que el cuarto llegará tranquilo a su día. Sábado a la feria del corredor, comida, siesta y paseo tranquilo a merendar y cenar…pasta. A la tarde Josal prepara con mucho mimo todo lo que va a llevar la mañana siguiente, buscando la foto perfecta de la equipación completa; Mientras yo dedico un buen rato a preparar mi objetivo: seguirle en su recorrido, verle el mayor número de veces y llegar a tiempo a la meta. Para ello marco el recorrido íntegro sobre un plano turístico, señalando los puntos clave, las paradas de metro, etc, porque si si…mucha App pero donde esté un buen plano que se quite lo demás…
Llega el día, acompaño a Josal en su desayuno, estoy nerviosa, despierto a los niños para que le den un beso porque así me lo pidieron la noche anterior. Josal parte a su salida y comienza nuestra propia maratón, niños arriba, se visten y les acompaño a desayunar…pero bien sabéis que los chavales y la prisa no son buenos compañeros…así que toca tirar de ellos.
Salimos y nos dirigimos a la salida, hay que caminar unos 20 minutos, hemos salido tarde así que a ver si lo conseguimos en 15…llegamos 10 minutos antes de su salida, dudamos, habrá salido? “Que no chicos que estas cosas están muy cronometradas, que sale a las 9:00 h” Escuchamos a Nino Bravo, sonrió, a Josal le encanta. La app reza algo así como “Jose Alberto espera el disparo de comienzo de la maratón”… No hemos llegado a tiempo a situarnos todo lo cerca que queremos, pero nos subimos a una valla lo suficientemente alejados para tener perspectiva y poder ir desgranando uno a uno cada corredor hasta verle… por fin le vemos…..y gritamos, gritamos más y más hasta que nos oye, se gira!!!! Y subidón!!!! Empezamos a correr en paralelo hasta que le perdemos de vista.
“Chicos! Al Km 11!” Subimos, ligeros. Los niños controlan en la App cada distancia que recorre papa. Yo con mi plano. Vamos con tiempo pero no por ello no dejamos de ir ligeritos… no vaya a ser que no le veamos!!!
Km 11, esperamos, hay que cruzar una línea de runners para verle más cerca, pero ni me atrevo, no vaya a ser que la liemos. La app nos anuncia su llegada, al fin le vemos…contento!!!! Y con buen ritmo, y con esa pose tan buena que lleva…Se va. Ahora toca esperar al Km 18, hace frío y vamos moviéndonos al son de un rayito de sol. Entre tanto seguimos los comentarios del grupo, atendemos las consultas de Lupe.
“Por donde va chicos??? “ “Se acerca mami se acerca…” y le volvemos a ver paso firme, concentrado, contento de vernos…chocamos y se aleja de nuevo.
A por el siguiente objetivo! Km 28. Esta vez toca caminar ligeros, corremos, trotamos los tres, es nuestra propia maratón, tenemos que llegar al Km 28…. no conocemos Valencia, bendito plano!!!! Rodeamos el Mestalla, cruzamos por dos veces el recorrido de la maratón, cruzamos un puente y por fin llegamos al punto deseado. Irene se prepara, se pone cómoda, lo organizamos todo y nos ponemos a esperar.
A diferencia de los otros puntos, en este punto ya se empieza a ver gente que empieza a flojear, algunos, pocos, empiezan a caminar…. se acerca el Muro… (pienso yo).
Es increíble la de gente que vemos pasar, me apetece instaurar el Oso Ondo de la Behobia y jalear a cada uno con su nombre, no lo hago, a cambio aplaudo a cada uno que pasa. Cada uno corre a su manera, pocos corren como nos dice Lupe, unos con los brazos caídos, cabezas gachas, brazos cruzados, skipin…poco, atléticos, poco atléticos, altos, bajos, de todas nacionalidades, mayores, jóvenes..un mar de personajes..: y …..Andrew me anuncia “ya viene!!!!!” Irene se prepara y sin más se va con el…..nos vemos en el 35!!!!
Siguiente!!! “Andrew nos toca correr”; En lo que ellos hacen 7km, nosotros tenemos que coger el metro, está cerca, salimos corriendo… llegamos al metro… pagamos, bajamos al andén y vaya suerte ahí está el tren parado esperándonos…y parado…demasiado parado….no se mueve…anuncian que hay problemas técnicos…Andrés y yo nos miramos… que mala suerte…no vamos a llegar a por Irene… le cuento mi vida a una pasajera..”de que otra forma puedo llegar?”…imposible no hay otra manera, estamos lejos para ir andando…Andrew controlando la app, “mamá van por el 32”…..El tren por fin arranca!!!! Creo que aún podemos llegar… son cinco paradas, lo podemos conseguir…. y lo conseguimos! corriendo llegamos un par de minutos después de Irene al punto en que habíamos quedado. Ya estamos otra vez los tres…
Y ahora a por el último objetivo, llegar a la meta. Confieso que ya lo veía complicado, pero había que intentarlo. Volvemos al metro….esta vez está parado, parado de verdad, no viene..nos sentamos en el andén cada uno con su móvil como si no pasara nada… Andrés con la app… Irene con sus vídeos.. hasta que me dice, “mamá vámonos, no aguanto parada”… Salimos fuera. Esta lejísimos para ir andando, que impotencia. Vemos un taxi, me acerco y le digo…”necesito llegar a la meta”….”a ver qué podemos hacer” dice el taxista. Y para allá que nos vamos.
Como era de esperar, cogimos buen atasco. Fuimos en paralelo por varios tramos de la maratón, muchísima gente caminando, es la recta final y se ve que les flaquean las fuerzas. Nos pasamos mucho tiempo parados, estamos muy lejos para ir andando. Andrés con la app..”mamá, papá está llegando”… “papa ha llegado!!
Se me saltan las lagrimas, el taxista…con cara de circunstancias también… Irene triste..: con lo que nos lo habíamos currado!!!! Josal salió sin móvil para ir ligero. No podemos ni avisarle. Vamos tarde, muy tarde. Por fin se descongestiona el tráfico y el taxi vuela hacia la cuidad de las artes… llegamos, en taxista se disculpa (a cambio de 25€, je) y le digo que no se preocupe, que era misión imposible.
Salimos, corremos, no le encontramos, es un enjambre de runners!!!! Subimos bajamos y por fin nos vemos, nos fundimos en un abrazo…..a nosotras se nos saltan las lagrimas, esta feliz, cansado, las caderas dice…pero feliz con su medalla grabada. Y nosotros orgullosos de él!!
Reto conseguido!!!
Emocionante recordarlo!!!! Es la otra maratón para acompañantes valientes, que hay muchos en este grupo, claro que si!!!! Alguien se apunta al 2020???